¿BYD puede comprar a Volkswagen? La polémica afirmación de un reconocido economista alemán
El director del Instituto Kiel para la Economía Mundial aseguró que no descarta que el gigante alemán termine en manos de un fabricante chino. Incluso mencionó a BYD como posible comprador.

La actualidad que atraviesa Volkswagen en Europa dio lugar a una de las declaraciones más llamativas de los últimos años en la industria automotriz. El economista alemán Moritz Schularick aseguró que no sería descabellado que el grupo Volkswagen termine siendo adquirido por un fabricante chino y mencionó directamente a BYD como uno de los posibles candidatos.
Schularick realizó la afirmación durante una entrevista con el diario alemán Süddeutsche Zeitung. Al ser consultado sobre el futuro de Volkswagen, respondió que "es probable que VW sea comprada por un fabricante de automóviles chino. Quizás por BYD". Sus declaraciones tuvieron una enorme repercusión en Alemania debido al delicado momento que atraviesa el mayor fabricante europeo.
El contexto explica por qué una hipótesis que hace unos años parecía imposible hoy se discute públicamente. Volkswagen perdió terreno en China, su mercado más importante, enfrenta una fuerte reestructuración, analiza cierres de plantas y un importante recorte de personal para recuperar competitividad frente al avance de las marcas chinas.
Sería casi imposible la adquisición
Sin embargo, que un economista considere posible la operación no significa que sea viable en la práctica. Volkswagen cuenta con una estructura accionaria muy particular: las familias Porsche y Piëch conservan el control, el estado de Baja Sajonia posee derechos especiales de veto y la denominada Ley Volkswagen dificulta enormemente cualquier intento de adquisición hostil. Por eso, desde la propia compañía calificaron los rumores como especulaciones sin fundamento.
Mientras tanto, BYD continúa avanzando en Europa con otra estrategia. La empresa china busca expandir su capacidad industrial mediante la compra o utilización de plantas existentes para fabricar vehículos en el continente y acelerar su crecimiento, aunque no existen indicios de que esté preparando una oferta para adquirir Volkswagen.
Más allá de que la operación parezca improbable, la frase de Schularick refleja un cambio de época: hace apenas una década era impensado imaginar que una automotriz china pudiera siquiera ser mencionada como potencial compradora del mayor fabricante de Europa. Hoy, esa posibilidad ya forma parte del debate económico y automotor.


