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Guía del 0km

Garantía de un 0km: qué cubre y cuándo puede perderse

La garantía no cubre cualquier problema que aparezca en el auto. Protege principalmente frente a defectos de fabricación, pero exige respetar las condiciones de uso y mantenimiento establecidas por la marca.

Al comprar un 0km, la garantía suele presentarse como una cantidad de años o kilómetros, lo que ocurra primero. Sin embargo, no todas las piezas tienen necesariamente la misma cobertura y existen componentes considerados de desgaste que pueden quedar excluidos.

Garantía legal y garantía de fábrica

En Argentina, un vehículo nuevo tiene una garantía legal mínima de seis meses desde su entrega. Esta protección alcanza los defectos que afecten el funcionamiento del producto o las características prometidas al momento de la compra. Fabricantes, importadores, distribuidores y vendedores son responsables solidariamente por su cumplimiento.

La garantía de fábrica es la cobertura adicional ofrecida por la automotriz. Generalmente es más extensa y puede ser de tres, cinco o más años, con un límite de kilometraje. Sus condiciones deben estar detalladas en el certificado y en el manual entregado junto con el vehículo.

¿Qué cubre normalmente?

La garantía de fábrica suele cubrir las piezas que presenten defectos de fabricación o de materiales durante un uso normal del auto. Puede incluir motor, caja, sistemas electrónicos, dirección, suspensión y otros componentes, aunque el alcance exacto depende de cada marca y modelo.

Si el vehículo debe permanecer en reparación, la Ley de Defensa del Consumidor establece que ese tiempo debe agregarse al plazo de la garantía. El taller también debe entregar una constancia con la reparación realizada, las piezas reemplazadas y las fechas de ingreso y devolución.

¿Qué suele quedar afuera?

La garantía normalmente no cubre el desgaste producido por el uso. Entre los elementos que pueden tener una cobertura limitada aparecen pastillas de freno, discos, neumáticos, escobillas, embrague, lámparas, filtros y otros consumibles.

Tampoco suelen estar cubiertos los daños provocados por choques, inundaciones, sobrecargas, combustible incorrecto, modificaciones mecánicas o electrónicas, accesorios no homologados, competición o uso inadecuado.

La garantía tampoco reemplaza al seguro. Un defecto de fabricación corresponde a la marca, mientras que un golpe, robo, incendio o daño causado por un tercero debe reclamarse a la compañía aseguradora.

Services obligatorios

Para mantener la garantía de fábrica hay que respetar los intervalos de mantenimiento indicados por la automotriz, ya sea por tiempo o kilometraje. También deben utilizarse lubricantes, fluidos y repuestos que cumplan con las especificaciones del fabricante.

Algunas marcas exigen que los services se realicen en su red oficial, especialmente para acceder a extensiones de garantía. Toyota, por ejemplo, permite renovar su cobertura hasta alcanzar diez años o 200.000 kilómetros mediante mantenimientos periódicos realizados en concesionarios oficiales.

Por eso es fundamental conservar facturas, órdenes de reparación y comprobantes. Realizar un service fuera de término o no poder demostrar qué mantenimiento se hizo puede complicar un reclamo.

Garantía de baterías híbridas y eléctricas

En los autos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos, la batería de tracción suele tener una garantía diferente de la cobertura general del vehículo.

El plazo cambia según la marca. Toyota informa hasta diez años o 200.000 kilómetros para los componentes híbridos de determinados vehículos, mientras que BYD publica una cobertura de ocho años o 150.000 kilómetros para la batería de alimentación de sus modelos comercializados en Argentina.

También hay que revisar qué nivel de degradación admite el fabricante. Una batería puede perder parte de su capacidad con el uso sin que eso sea considerado automáticamente una falla. Algunas garantías establecen un porcentaje mínimo de capacidad o estado de salud para aceptar el reemplazo.

¿Cuándo puede rechazarse la cobertura?

La marca puede rechazar una reparación cuando considera que la falla fue provocada por falta de mantenimiento, uso incorrecto, modificaciones o una reparación realizada de manera deficiente.

Sin embargo, incumplir una condición no debería utilizarse para rechazar cualquier problema sin relación con ella. Si se instaló un accesorio eléctrico y luego falla ese sistema, puede existir una causa directa. Distinto sería pretender negar una reparación del motor por un cambio que no tuvo ninguna relación con la avería.

Antes de comprar conviene consultar cuánto dura la garantía general, qué piezas tienen cobertura limitada, dónde deben realizarse los services y cuáles son las condiciones específicas de la batería. La garantía puede ser un argumento importante para elegir un auto, pero sólo si se conoce qué protege realmente y qué obligaciones deberá cumplir el propietario.

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